Texel, la isla más grande de las Islas Frisias Occidentales (Wadden) en los Países Bajos, se enfrenta a un importante desafío hídrico: aunque recibe abundantes precipitaciones anuales, la mayor parte cae en invierno y es bombeada al mar de Wadden, lo que provoca la pérdida de aproximadamente 44 millones de m³ de agua dulce cada año. Debido a la prohibición de extracción de agua subterránea y a las condiciones salinas de los acuíferos, los agricultores tienen dificultades para acceder a un riego asequible, lo que hace que la agricultura sea vulnerable a las sequías. El proyecto Zoet Toekomst Texel (“Futuro Dulce para Texel”) aborda este problema mediante la implementación de un sistema de Recarga Gestionada de Acuíferos. Gracias a innovaciones como pozos perforados horizontalmente y una planta de purificación, el exceso de agua de drenaje invernal se almacena en el subsuelo para reutilizarlo en períodos secos.